Aplicaciones

Cárnico-avícola

Operando en los entornos con las más altas exigencias higiénicas y sanitarias.

La industria cárnica es uno de los sectores donde más establecido está el palet de plástico debido fundamentalmente a las condiciones de higiene demandadas por las diferentes legislaciones aplicables, entre las que cabe destacar la directiva APPCC (HACCP). En entornos donde la limpieza y la higiene son muy estrictas, el palet de plástico juega un papel trascendental gracias a que puede ser fácilmente lavado tras cada utilización y no puede ser penetrado por líquidos u otros elementos del proceso productivo.

A medida que el sector cárnico ha ido creciendo, consolidando y adaptando sus procesos para dar respuesta a la demanda de un consumidor cada vez más exigente y un mercado muy regulado, se han ido desarrollando unos estándares de calidad muy exigentes que aseguran las mejores condiciones para su procesado. En la mayoría de ocasiones, la manipulación de carne y pollo se realiza mediante cajas de plástico de dimensiones estandarizadas y cuya materia prima dispone de una certificación para uso alimentario. Estas cajas son embalajes secundarios que están en contacto directo con el alimento, y toda vez que son utilizadas, estas se limpian adecuadamente para su próxima reutilización.

Las cajas con su contenido son manipuladas, almacenadas y transportadas encima de palets. Estos palets conviven y transitan con las cajas en las mismas salas donde se manipula el producto elaborado, por lo que si se quiere garantizar un entorno higiénico, es importante que los palets cumplan ciertas condiciones de higiene.

"Los palets de plástico son impermeables, por lo que en su interior no pueden anidar bacterias y/o parásitos que puedan contaminar de forma accidental los alimentos procesados."
aplicacion_carnica.jpg

Los palets de plástico son impermeables, por lo que en su interior no pueden anidar bacterias y/o parásitos que puedan contaminar de forma accidental los alimentos procesados. Además, a diferencia de otros palets como los de madera, se pueden lavar tras su uso, lo que garantiza que el equipo llegue con las mejores condiciones de higiene a las plantas de procesado evitando introducir cualquier tipo de contaminación del exterior o malos olores en las salas de confección.

Fundamentalmente, se utilizan dos tipos de palets en la industria cárnica dependiendo del uso logístico:

  • Aquellos que son utilizados de forma cautiva dentro de las plantas de procesado y que por tanto nunca salen al exterior, por lo que muchas empresas del sector eligen la gama CLEAN de Nortpalet, cuyo rendimiento, funcionalidad y durabilidad están sobradamente contrastados. Asimismo, es habitual encontrar productores que utilizan la gama CLEAN para la entrega de producto final a sus clientes más cercanos en aquellos casos donde existe un circuito cerrado que permite el retorno de los equipos a origen.

  • Sin embargo, muchos productores utilizan los palets de la gama BASIC de Nortpalet  para la entrega de producto terminado al distribuidor o retailer ante la dificultad de muchas empresas del sector de recuperar los palets tras su entrega al cliente por lo que el coste del equipo ha de ser muy contenido.